28 dic
Novias verdaderamente cerdas
Seguramente, para la mayoría de las mujeres del mundo, casarse es uno de los momentos más importantes. Allí van ellas, de blanco, como inmaculadas, como santas, haciéndonos creer que nos llevamos a las vírgenes a casa. Los padres lagrimean en el altar y nosotros, tenemos un nudo en la garganta que no sabemos si es porque nos sentimos condenados, porque el moño nos ajusta o porque no aguantamos más por tirarnos a esa cerda que entra por la puerta de la iglesia.

Calladas y haciéndose las puritanas entran y caminan como si fueran ángeles…pero amigos…de la perdición!!!. Estas zorras esconden bajo sus vestidos y peinados a la más puta de las putas.





